30 sept 2016

Un año después...

Un año pasó desde que dejé la docencia. Mi vida ha cambiado radicalmente, aunque con otros intereses, lo mismo que aprendía cada día en mi trabajo,ahora el campo de visión es más amplio, antes todo giraba en torno a la educación, ahora partiendo de mi entorno familiar los objetivos han cambiado, desde ser educador de niños paso a ser educador y aprendiz hacia las personas de la tercera edad, admiro la soledad del amo de casa en las facetas culinarias, limpieza, orden y colocación de los elementos de la casa. Día a día, hora a hora, ese trabajo en la sombra sin notas ni calificaciones pero con la satisfacción de tenerlo realizado.






Poco a poco también me voy implicando con los vecinos, conozco los problemas de algunos, hablo más tiempo con ellos. En mis paseos observo mejor a las personas, dándome cuenta de lo que hay a mi alrededor, muchas personas mayores, amas de casa y algunos jóvenes...vidas con historias realizadas o en proceso continuo de vivencias que hacen que sigamos esa lucha por la supervivencia.

La vida familiar es más intensa, está plagada de sueños a realizar, aunque a veces se quedan en propósitos.
Me alegra cuando veo a mi otra familia, mis compañeros, antiguos alumnos, padres, madres en el Facebook, siento que están ahí a mi lado en un lapsus de tiempo, una sensación indescriptible. Estoy satisfecho y feliz que tantas personas me quieran tanto aunque sean en la distancia. Simplemente gracias.

Este año me pasó volando, parece que fue ayer, cuando en mi soledad decía el último adiós a mis compañeros/as,a mi aula de de tantos años; ahora siento nostalgia solo por el recuerdo del momento.
No todo queda en familia, también están los nuevos amigos (que siempre estuvieron ahí) de antaño que intercambiamos personalmente nuestras vivencias unas positivas y otras negativas.

Mis pensamientos giran en torno a la política, la injusticia social, el medio ambiente son más o menos las movidas que tengo en mi muro de Facebook.
Me quedan muchos retos por realizar:  la lectura diaria, ejercicio físico, escribir en mi blog, viajar más...
Realizar algo a nivel social, aunque ya colaboro en varias ONG de forma económica, soy una persona comprometida, me debo a mí mismo el poder realizar actividades que tengan una satisfacción plena, pero que no me supongan un grado de compromiso diario (eso es el trabajo).


En definitiva lo que pretendo es cultivar mi mente, satisfacer mi ego y ayudar a los demás.
"El día da para mucho, las horas dan para más y las necesidades están en función en el grado de compromiso e implicación que ofrezcas".

En resumen, ha sido un año muy intenso, a la vez corto, con las despedidas de compañeros, amigos y familia, reformas de las casas y viajes.
El venidero ya es distinto, todo queda atrás, el ideario es el día a día, el momento, la compañía, la soledad, los amigos, el estar con, el ahora que, mientras haya salud hay vida y si no la hay positivismo para luchar y seguir adelante.
"La vida es sencilla nosotros nos la complicamos"

Es un aniversario, el primero, espero tener la fuerza, el valor y la alegría de poder seguir escribiendo sobre las vivencias de un maestro jubiletas.
El tiempo no se detiene, la distancia hace que el olvido tome rumbos distintos, que serán el modo de vida donde el ser humano se enfrente.
Un maestro, un trabajo, una vida...

1 comentario:

Unknown dijo...

Ojalá que puedas seguir escribiendo por muchos años.